Santiago, 12 de junio de 2013
Mi Amor:
Mientras trato de encontrar ese
puente que me comunique con lo que no entiendo, intentaré navegar sin ti, sin
esa mujer que se tiñó de heroína cada vez que una sonrisa se apostaba en su
rostro, sin el mejor regalo de mi vida, sin mi otra mitad. Gracias a ti hoy
odio un poco menos Santiago y amo un poco más a mi Talca querida, gracias a ti
dibuje aventuras donde antes había sólo llano, gracias a ti conocí el amor de
manera infinita.
Te mentiría si te dijese que soy
feliz ocupando esta tribuna, nada me parece más cruel que despedirte, nada me
parece más absurdo que no verte nunca más, nada me desagarra más alma que tu
ausencia, nada me sobrecoge más que el dolor de tus padres, nada me compromete
más que el amor de mis cuñados, nada me parece real si no fuera porque busco tu
risa por todas partes y no la encuentro.
Mi amor, hice todo lo posible
porque esta pesadilla acabara en un milagro, pero Dios tenía mejores planes
para ti, y vaya que me ha costado aceptarlo. Recomenzar mi vida sin ti no será
fácil, pero cuento con una gran familia, otro regalo que me diste a penas te
conocí. Hoy tengo 2 papás y 2 mamás, y en la medida de lo posible trataré de
ocupar parte de ese espacio gigante que lleva tu nombre.
Caminamos tantos años de la mano,
que me llevo tu olor pegado a mi piel, tus besos como arquetipos de la
felicidad, tus enojos como huellas de que llevabas las riendas, tu
sofisticación como el precio a pagar por no dejar de ser sencilla.
He derramado más lágrimas de las
que hubiese querido, eras tan parecida a mí que mirarme al espejo era verte
vivir, hoy un poco de mí se va contigo, pero prometo ser feliz en tu memoria,
hacer de mi dolor un camino para comprender eso que llaman destino, esa
sucesión de imposibles atenazados en medio de la nada.
Mi remo se ha quedado sin bote, y
por más que busco atajos a esta colusión de dolor, me resulta imposible, y debo
recorrer centímetro a centímetro la distancia que me obliga a separarme de ti.
Fuiste mi manera de atomizar la
magia, y aunque eras tan alta como tus sueños, me quedo satisfecho de haber
sido una pequeña parte de tu felicidad, sentir que me amabas era lo suficiente
para iniciar un nuevo día, sentir que me amabas no fue mi motor, fue la
ingeniería detrás de aquella fuerza.
Amor de mi vida, te suelto de mi
mano porque Dios así lo quiso, me quedo con los mejores recuerdos de estos años
en que fuimos uno, gracias por detenerte para que yo avanzara, gracias por
sacarme del yugo de la rutina, gracias por cada una de nuestras larguísimas
conversaciones, gracias por estar a mi lado cada vez que te necesité, gracias
por respetar mis pasiones, gracias por acercarme de nuevo a la iglesia, gracias
por haberte conocido.
Sé que es imposible ni siquiera
adivinar el dolor que están sintiendo tus padres, pero prometo estar cerca de
ellos, al igual que de tus hermanos, tías, tíos y primos, con quienes siempre
seremos una familia gracias a la semilla que enterraste en nuestros corazones.
Aprovecho también la ocasión para
agradecer cada una de las muestras de afecto recibidas, siguen siendo un gran
incentivo para hacer un poco más fácil tu partida, especialmente quiero
agradecer a cada una de las personas que estuvieron con nosotros rezando cada
noche por más de 20 días, esos gestos permanecerán por siempre en nuestras
memorias.
También quiero hacer un
reconocimiento a Mhara y Carola, tus primas, quienes siempre estuvieron a mi
lado y me dieron esa fuerza necesaria para mantenerme de pie y estar todo este
ingrato derrotero junto a ti, sé que las sentías tus hermanas como ellas
también a ti.
Chao amor de mi vida, te amo, tu
JuanJito, como me rebautizaste para el resto de mi vida.

