jueves, 19 de septiembre de 2013

"Al tiempo"





Talca, 18 de septiembre de 2013

“Al tiempo”

A
l tiempo le decíamos amor, al aire le decíamos razón, al miedo le decíamos corazón, a nuestra historia le decíamos pasión, al eco le pedíamos perdón por gritarle con furia nuestro amor, y a cada centinela de la verdad, le convencíamos que nada es igual al precio de mirarse en otra alma y saber que en ese reflejo está no solo la cara de quien amas, sino el rostro con que el destino habla.

Hay luces atrapadas en mis manos, que vuelan cuando escribo aquellas cartas, que viven a un par de pasos de mis ganas, de traerte nuevamente a mi ventana y correr de una en una las mañanas en que ya no estás.

Cuando quiero sonreír solo me basta recordar, como aquella vez en que me preparaste un té con agua de la manguera, tenía un penetrante sabor a plástico que según tú era producto de mi imaginación. También recuerdo tu insistente llamado para que subiera a la pieza si me quedaba conversando más de lo adecuado, y con seriedad me preguntabas ¿a quién vienes a ver? ¿A mí o a mis hermanos?

En cada reunión familiar te gustaba ponerme en aprietos cuando decías Juanjo tiene algo importante que decir, o te matabas de la risa cuando una vez te dije que no andaba con carnet por si acaso tenías pedida una hora en el registro civil, o aquella ocasión en que mi léxico te pasaba una mala jugada, como cuando te dije que no me gustaba el boato de la iglesia, y tú con tu chispa de siempre me espetaste, Juanjito, ¿qué significa boato?

Nuestro amor no era perfecto, sino que algo aún mejor, era artesanal, único. Tenías el aroma de las emociones y la voz de la conquista, nadie podía con tu liderato, tu instinto vencía cada batalla, contigo el mayor peligro del día era sonreír.

Hoy me visto con tu último abrazo, con tu mano anudada a la mía, con tu pelo encabritado invitándome a vivir, con tus labios sospechando de mis besos, con tu silueta acomodada en mi almohada, con tus pies sacándome a bailar, con tu poesía guardada en algún lugar.

De repente me veo golpeando la puerta de los imposibles por si apareces del otro lado, y entre tanto intento desvelado, no me queda más que escribir la locura en las páginas vacías de mi realidad, esa que en letras gigantes me grita que no aparecerás.

En el segundo piso de un día nublado, hay un poco de sol en resistencia, con ese me quedo dormido para soñarte, para quitarle a los segundos su marcha y al miedo a despertar una razón para ponerme nuevamente de pie, tú.

Te amo Marce, tu JuanJito.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Otro mes




Talca, 10 de septiembre de 2013
“Otro mes”

Mi amor:

D
ile al destino gracias por haberte conocido, dile al mismo destino que me enseñe a entender, ¿por qué hoy se cumplen 3 meses sin tus besos?, ¿por qué cambiaron tu abrazo por ese pedazo de tierra donde enterraron tu corazón?

Te era tan fácil ser mi heroína, solo te bastaba sonreír, con un puñado de tu alegría tenía todo lo necesario para ser feliz. Hasta tus “no me pasa nada” acompañados de no mirarme, los prefiero una y mil veces, que vivirte como un recuerdo imposible de desaparecer.

Estás en medio de todo, confundida entre la risa y el llanto, entre ese diván que analiza mi soledad y entre esa esperanza que me permite engañar al dolor que me tomó por asalto.

Me acompañan cuatro tiempos y una nota desafinada, la puerta cerrada al olvido y una que otra ceremonia con las rutinas que te hacían especial, como aquella manía de abrir las escotillas para que escaparan los fantasmas que amenazaban mi tranquilidad.

Cuando abro las ventanas de un nuevo minuto te veo venir, me sigues de cerca, como se siguen a los autores que interpretan tu emoción, como se sigue a la libertad después de la opresión. Me quedo con todo en tus visitas, tu aroma, tu ironía, tus kilos de más, tus kilos de menos, los rizos de tu cabello, y el perfecto desorden de tu cartera.

¿A dónde miran tus sueños?, me imagino que a la primavera, incluso a las flores que odiabas, como yo odio ese invierno que me robó el amor de mi vida, y que en la antesala de un futuro de a dos, me dejó la mesa vacía con un par de tazas de té enfriadas por el dolor.

En mi velador están guardadas las cartas que aún no escribo, incluso la tinta con que escribiré mi futuro sin ti, una receta que nunca me preparaste y hasta la solución al teorema que jamás entendí. En tu baúl que se quedó sin dueña, habitan dos rincones, en uno escondí un caldero con mis lágrimas y en el otro, las semillas del último beso que dejaste vivir.

Mientras las horas se estrellan contra las palabras, un trozo de epopeya se dispara como bala, y las esquirlas del miedo se transforman en escudo y el consuelo se hace carne en ese abrazo que me espera detenido en algún lugar.

Las golondrinas aún no hacen verano, y en tu maleta vacía cabe un poco de sol, los arboles desnudos se visten con tu cara, y yo con las metáforas intento comprender eso que me dice el tiempo hará desaparecer. 

Las guitarras cantan un concierto para dos, pero en mi sala de ensayo tu silla vacía se quedó sin invitación.                                                                                   
                                                                                  Te amo Marce, tu JuanJito.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

martes, 10 de septiembre de 2013

Casi 3 meses





Talca, 5 de septiembre de 2013
Casi 3 meses
Mi amor:

M
ientras la primavera se enciende, el rocío de tus besos aún moja tus noches ausentes, hay algo de delirio en cada poesía que se ahoga en tu memoria, en cada rito que nace para ser respetado, en cada gesto que la luna menguante escoge para ti.

Pasan y pasan los días, mientras el tráfico de horas avanza lentamente, extraño todas las razones que nos unieron, extraño el vértigo con que hacías de la prisa tu remedio, extraño tu simpleza tan sofisticada, extraño decir te amo y la réplica de tu mirada.

Una cuota de protesta y otra se resignación se vienen a dormir conmigo, y en la mañana, una nueva sonrisa hurtada a la memoria que habita junto a mí.

No sé si eras la mejor educadora del mundo, pero si de algo tengo certeza, de que fuiste la más feliz, la más responsable, la que me enseñó a entender que educar un alma pequeña, es hacer rentable la esperanza.

Ya van a ser 3 meses sin ti, y seguimos de pie, a tu lado, intentando que el tiempo se lleve el sabor amargo, intentando que los recados que entrega la vida sigan a buen recaudo, intentando que el mapa de nuestras emociones tenga un norte por ti.

De tu familia he recibido toneladas de cariño, estando al lado de ellos te siento conmigo, la gratitud es infinita, ya que por tu bendita culpa he conocido personas maravillosas, de esas que la vida te regala una sola vez.

Extraño tu poder de “no-síntesis”, extraño tu fatiga matinal, tu caligrafía de postal y hasta tu silencio. Me hace tanta falta un nosotros, la soledad es a ratos gigante, imposible, más cuando quien no está era el amor de mi vida.

Gracias amor por hacerme fuerte, por quitarle la bruma a los días grises, por encender faros con la luz que me regalaste en vida, gracias por permitir que cada vez que te traigo al presente te veo sonreír.

Nuestro ahijado crece y crece, incluso está cumpliendo sus primeros días de jardín, fue imposible no recordarte con tu delantal verde, tu sonrisa gigante y ese encanto que te hacía querible, pese a tu genio veleidoso.

Contigo fui muy feliz, años maravillosos que siempre vivirán en mí.
Te amo, tu JuanJito.